domingo, 1 de marzo de 2009

La noche anterior

Lo miro dando vueltas en la cama y pienso que yo tampoco podía dormirme la noche anterior al comienzo de clases.
Ver de nuevo a los compañeros, estrenar guardapolvo o soltarle el ruedo al del año pasado, zapatos lustrados y la valija lista con lo básico para el primer día: un cuaderno borrador y un lápiz (después de 2do. ya llevábamos lapicera).
¿Y será buena la Seño Marta? Los chicos que la tuvieron dicen que es re mala.
Y este año comenzaremos a dividir...por dos cifras, y a usar carpeta.
¿Me sentaré con Gaby, como quedamos el año pasado? ¿Y si me sientan con un varón?
No tengo que quedarme dormida.

Sigue despierto, me pide masajitos en los pies y mientras afuera llueve, le digo que piense en algo tranquilo: que está en un casita en el campo, y que por la ventana mira llover: el pasto mojado, las flores y los árboles cubiertos de gotas. No hay otro sonido que el del agua cayendo, ni otro olor que el de la tierra mojada...
-voy a pensar en eso-me dice y apoya la cabeza en la almohada.
Me preparo un café y pego la etiqueta con su nombre en el cuaderno forrado con papel araña verde. La etiqueta se despega, así que le apoyo un libro grande encima.
Vuelvo a la habitación, y angustiado me dice que sigue despierto, y me pregunta por qué no puede dormirse.
-Cuesta dormirse el día anterior al comienzo de clases; a mi me pasaba lo mismo- le digo y me acuesto a su lado y, como podemos, cerramos los ojos.
No queremos quedarnos dormidos mañana. Justo mañana.

7 comentarios:

Ana María Brito dijo...

Como se repiten ciertas cosas en la vida, sin esfuerzo recuerdo mis primeros dìas de clase, y todos los preparativos para que no faltara nada,el guardapolovo con almidòn (soy vieja!),ese olor tan especial,el pañuelo en un bolsillo y en el otro el vasito plegable,un cuaderno ,que luego serìa el "borrador" y la cartuchera, y si, dormir la noche anterior era tan dificil para mi como lo es hoy para Franco.
Y el todavia no lo sabe ,pero seguramente le va a costar dormirse cada vez que al dìa siguiente tenga que enfrentar una situaciòn nueva, esa adrenalina extra que mantiene los ojos abiertos y la mente alerta.
Suerte Franco,la salita verde te espera!!!

Héctor dijo...

Muy tierno.

Natalia Alabel dijo...

Qué lindo relato, me enterneció mucho.

la mujer celeste dijo...

qué lindo escribe, monita.
qué emoción que es el primer dia, claro. un beso para el más lindo futuro arquitecto de la familia.

Analía dijo...

Gracias a todos por los coments. Fue así, tal cual, lo escribía mientras me asomaba a su habitación para ver si, por fin, se había dormido.

Anónimo dijo...

Qué rápido que crecen!!

soyelhijodeorfilda dijo...

Perdón, llegué tarde a los comentarios, pero no quiero que me pongan "ausente".
Dalmiro habla de "recuerdos aulapológicos de la era cuadenaria", yo digo que el primer día de clases es siempre una "remake" del nacimiento: Todo es futuro, no hay pasado que estorbe. Por lo demás, es una de las muy pocas experiencias donde la emoción de los "chicos del 2000" acaba por ser igualita a la que vivíamos nosotros, los dinosaurios. Porque tampoco Franco jugará a la bolita.