jueves, 17 de septiembre de 2009

Tinta negra

Saca la vista de la pantalla, donde el excell escupe números y letras que se supone son personas que compraron un poco de felicidad. Mira por la ventana: el día que prometía acuarelas, trajo tinta china, carbonillas y aguadas a base de café.
Nunca amaneció, piensa ella y vuelve a mirar su computadora; siente que en cualquier momento llamará Phoebe y tendrá un diálogo parecido al que mantuvo con Jason Alexander en aquel capítulo de Friends.
El recuerdo de Friends le arranca una leve sonrisa. Pero se va.
Ella quiere un cómo estás; un ¿todo bien?
un marroc en el escritorio
un libro viejo de Parque Rivadavia
un recorte de diario
alguna pregunta porque sí
un meil porque sí
Y si la dejás volar, también quiere una fiesta sorpresa.

5 comentarios:

masfe dijo...

uno siempre quiere un poco mas, no?

Jesica dijo...

La ilusión que el próximo ring, el próximo timbrazo, o capaz que el próximo emoticon va a ser de "esa persona"
pero bueno... la ilusión es alimento para el alma no? soñar todavía sigue siendo gratis!
lindo post =)
Saludos!

Ojaral dijo...

Que se le dé!

Doris dijo...

Quien sabe, tal vez ella también reciba la copia de una mano señalando que lo inesperado puede suceder...:)

entrejorgeyelarroyo dijo...

Que vuele y que también pida un mate en la cama el fin de semana, una canción en el teléfono... Y encontrarlo en el colectivo por casualidad...