jueves, 18 de diciembre de 2008

Eran los 80 en la Calle de Tierra

Nico y Claudia iban juntos a la primaria de calle Plutón (muy cerquita de la Calle de Tierra). Claudia entró en segundo grado, porque venía de otra ciudad y ahora su familia vivía en casa de su abuela.
-Me llamo Claudia, y cuando sea grande voy a ser una gran cantante como Valeria Lynch-le dijo a Nico en el primer recreo que compartieron, con unas Manón de por medio-aunque me sale re bien Rafaela Carrá ¿Querés ver?
Y se paró en el medio del patio y revoleó su cabellera castaña y rulosa
-Sí. Yo tengo rulos, pero mi mamá me dijo que si me porto bien cuando sea grande me va a comprar una peluca lacia y rubia. Aunque también sé que hay chicas que se planchan el pelo con la plancha ¡la de la ropa! pero tenés que poner un papel entre la plancha y el pelo porque sino te lo quemás.
Nico la miraba boquiabierto (casi se le caían los pedacitos de Manón a medio masticar). Era hermosa. No necesitaba peluca, ni plancha: eran tan lindos esos rulos caían como tirabuzones, y a Nico le encantaban los tirabuzones con salsa, y a veces con pesto.
Cuando dejó de mirarla, se avivó de que los chicos lo estaban llamando:
-tenés que aportar tu hoja para armar la pelota: Lucas ya se afanó una cinta scotch de la secretaría ¡Así que tenemos pelota!-le dijo Pablo levantando el gran bollo de papel.
Pero a Nico le daba cosa dejar sola a Caludia:
-¿No querés ir a cambiar papeles de carta con las chicas? Está mi hermana Laura, tiene un montón...no sé para qué, pero tiene un montón.
Claudia miró a las chicas sentadas en ronda en el patio, con cajas y carpetas abiertas en plena negociación:
-Lo que pasa es que.... no traje mis papeles de carta...están embalados todavía y mi mamá ni se acuerda donde los guardó y....-No sabía como seguir, y hasta le parecía que Nico se daba cuenta de que mentía-Aparte, estoy escribiendo una canción para mandarle a Valeria Lynch...-dijo mientras sacaba una libretita y una birome del bolsillo del guardapolvo.
-¿Si? Qué bueno ¿después me la mostrás?
-Dale. Cuando esté terminada, antes no. Andá que te esperan tus amigos...
Nico corrió hacia la cancha improvisada con arcos de buzos y camperas, y Claudia no escribió nada: hizo algunos garabatos mientras disimulaba no estar pendiente del partido.

6 comentarios:

LGS dijo...

la verdad que me gustó... sigue? Ese escenario ochentoso me recuerda mi infancia...

Saludos!

Analía dijo...

Sigue! sigue! con ochentas, naranjús y borratintas a granel!

Anónimo dijo...

hola, estaba buscando alguien para corregir unos textos y me recomendaron este blog
¿como puedo hacer para contactarme con usted?
le dejo mi mail:
legajo1013858@yahoo.com.ar

leo

Bruja dijo...

yo tengo de my melody, de little twin star, de hello kitty, de frutillitas...
y figuritas raspa y olé.

vamos, vamos. me gusta el relato!!!
beso

Ojaral dijo...

qué lindo, Analía! Me llegó el olor a tiza, el barullo del patio en el recreo, los guardapolvos, todo ese sedimento de la memoria que me dejó la escuela 36 de mi barrio. Porque demás está decir que en la calle de Tierra van todos a la escuela pública, no?
Saludos!

Bruja dijo...

Es muy tierno...
ademas tengo naranjus, sapolan tapita celeste, letras de tangos, de valeria lynch, gomitas de borrar con olor... mecacho! soy una bruja retro - cool...!!